¿Son buenos los frutos secos para los perros? Lo que necesitas saber antes de dárselos
¿Son buenos los frutos secos para los perros? Lo que necesitas saber antes de dárselos
Seguro que te suena esta escena: estás en el sofá picando unas almendras o unas nueces mientras ves una serie y, de repente, notas una presencia. Giras la cabeza y ahí está él. Te mira con unos ojos de pena absoluta, parpadeando despacio, como si no hubiera comido en una semana, esperando el más mínimo descuido para cazar lo que caiga al suelo.
La tentación de lanzarle una pieza es enorme, pero en ese segundo te entra la duda de siempre: ¿realmente son buenos los frutos secos para los perros?
La respuesta rápida es que depende muchísimo de cuál caiga al suelo, pero la norma general nos dice que es mejor no jugar a la ruleta rusa con esto. Aunque para nosotros sean un superalimento sanísimo, el cuerpo de nuestros compañeros funciona con un manual de instrucciones totalmente distinto al nuestro. Vamos a ver qué pasa de verdad en su tripa cuando se comen uno.
¿Por qué los frutos secos son problemáticos para los perros?
Para entender que frutos secos pueden comer los perros sin acabar en el veterinario, primero hay que mirar cómo está hecho su estómago. No se trata solo de que algunos les sienten mal; es que, de base, no son el snack ideal para un carnívoro.
El sistema digestivo de un perro procesa de maravilla las grasas que vienen de la carne fresca, pero se satura muy rápido cuando le metemos grasas vegetales tan concentradas. Si su cuerpo recibe un exceso de este tipo de aceites pesados, puede desencadenar un problema serio conocido como pancreatitis canina. Esta inflamación del páncreas es muy dolorosa, requiere atención médica urgente y suele aparecer precisamente tras un empacho de comida demasiado rica o grasa para ellos.
Los antinutrientes que bloquean sus minerales
Los frutos secos en su estado crudo contienen unas sustancias llamadas fitatos. En la naturaleza, sirven para proteger la semilla hasta que germina, pero en el estómago de tu perro actúan como un escudo que bloquea la absorción de minerales esenciales como el hierro o el calcio. Si los come a menudo, da igual lo buena que sea su dieta diaria: su cuerpo no podrá aprovechar bien los nutrientes.
Cuidado con los añadidos de nuestra despensa y toxinas ocultas
Los que compramos para casa casi nunca vienen limpios. Suelen estar tostados con sal, fritos o con sabores añadidos. La sal en esas cantidades es una bomba para sus riñones y los aceites fritos multiplican el riesgo de que la digestión termine mal.
Además, existen componentes químicos naturales en ciertos frutos que resultan devastadores para ellos. Un ejemplo claro es la juglona, una sustancia presente en las nueces (especialmente en las variedades negras o cuando están algo verdes o mohosas) que resulta altamente tóxica para los caballos y caninos, provocando problemas digestivos y neurológicos. Tampoco podemos olvidar el peligro extremo que supone una almendra amarga, la cual contiene precursores del cianuro y jamás debería estar al alcance de una mascota.
Si alguna vez le vas a dar un fruto seco, la regla de oro es que sea crudo, pelado, de una variedad segura y sin una sola pizca de sal.
Frutos secos prohibidos para perros
Con estos no se juega. Entran directos en la lista de frutos secos tóxicos perros porque contienen compuestos que su organismo es totalmente incapaz de romper.
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Fruto Seco |
Riesgo principal |
Nivel de peligro |
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Nuez de macadamia |
Afecta directamente a sus músculos y sistema nervioso. |
Muy alto (Tóxico) |
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Nueces comunes (viejas o húmedas) |
Contienen juglona y suelen criar hongos invisibles que causan temblores. |
Alto |
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Almendra amarga |
Contiene amigdalina, que se transforma en cianuro al ser ingerida. |
Extremo (Tóxico) |
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Cremas untables con chocolate |
Mezclan la grasa del fruto con la teobromina del cacao. |
Muy alto (Tóxico) |
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Pasas (ojo si vienen en un mix) |
Provocan un fallo en los riñones muy grave. |
Extremo (Tóxico) |
El peligro de la nuez de macadamia es muy real. Una sola pieza puede hacer que un perro pequeño empiece a tambalearse de las patas de atrás, tenga vómitos o le suba la fiebre. Si ves o sospechas que ha robado una de la mesa, no esperes a ver qué pasa; llama a tu veterinario de inmediato.
Frutos secos que los perros pueden comer en pequeñas cantidades
Si hablamos estrictamente de si los perros pueden comer frutos secos, hay tres excepciones que no les van a envenenar, pero que debes tratar como un capricho súper exclusivo y muy de vez en cuando.
- Cacahuete: Siempre natural, sin sal de ningún tipo y sin piel. Curiosamente, el cacahuete es una legumbre y no un fruto seco, por eso su perfil de grasas les sienta algo mejor.
- Almendra (dulce): Cruda y sin la piel marrón (les cuesta mucho digerirla). Siempre un trocito picado, ya que enteras se las pueden tragar sin masticar y provocar un tapón.
- Avellana: Cruda y bien pelada. Una unidad de forma muy anecdótica.
Seguramente habrás visto vídeos de perros comiendo crema de cacahuetes. Les divierte muchísimo porque se les pega al paladar y sirve para entretenerlos con juguetes rellenables, pero asegúrate siempre de que sea 100% natural, sin azúcar y, sobre todo, que no lleve xilitol. Este edulcorante artificial se utiliza cada vez más en productos humanos y causa una bajada de azúcar fulminante y daños hepáticos irreversibles en los perros.
¿Cuánto es demasiado? Dosis orientativa según el peso del perro
Para evitar que una tarde de mimos se convierta en una noche de dolor de tripa, si decides compartir un trocito de un fruto seco apto, no pases nunca de estos límites y hazlo muy de tarde en tarde.
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Peso del perro |
Tipo de fruto seco apto |
Cantidad máxima ocasional |
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Mini (menos de 5 kg) |
Molido o en crema natural sin xilitol |
Una pizca en la punta del dedo |
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Pequeño (5 - 10 kg) |
Cacahuete o almendra dulce troceada |
1 pieza entera bien picadita |
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Mediano (10 - 25 kg) |
Cacahuete o almendra dulce enteros |
1 o 2 piezas máximo |
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Grande (más de 25 kg) |
Cacahuete o almendra dulce enteros |
2 o 3 piezas como mucho |
Alternativas más seguras como snack natural
Si lo que te pide el cuerpo es darle algo crujiente mientras tú meriendas, pero no quieres estar preocupándote por las cantidades ni acabar sufriendo por una pancreatitis canina, hay opciones mil veces más saludables y baratas:
- Un gajo de manzana o pera: Quítale siempre las pepitas del centro. Les encanta el crujido que hace al morderla y les aporta agua y fibra limpia.
- Tiras de carne deshidratada: Un trocito de pollo o buey deshidratado a baja temperatura alimenta su instinto carnívoro y es digestivo al 100%.
- Un trozo de zanahoria cruda: Funciona casi como un juguete mordedor, les limpia los dientes y es totalmente segura.
Compartir la vida (y los momentos de sofá) con ellos es lo mejor del mundo, pero cuidar lo que entra en su plato es la mejor forma de asegurar que estén con nosotros muchos años. ¿Tu perro es de los que se sienta a pedirte con la mirada o pasa de lo que estás comiendo?